Este fin de semana nos hemos multiplicado para estar presentes en esta feria dedicada a productos vascos que se celebra en la capital parisina. Llevamos, cómo no, nuestro ricos pasteles vascos, con tres versiones distintas: manzana, cereza y crema. Porque la tradición, bien apreciada por nuestros vecinos, siempre es susceptible de evolucionar hacia un mayor número de deliciosas variantes. Muchos tuvieron posibilidad de degustar estos y otros productos la semana pasada en la feria que conmemora el privilegio de la Unión en Pamplona. Si con todo esto, te han entrado ganas de pasar un domingo distinto y probar nuestros productos, no es que te invitemos a ir a París, que está un poco lejos, pero puedes acercarte mañana domingo 15 de septiembre a Ujué, donde se celebra el día de las Migas. Te esperamos, y te recordamos el secreto de este plato:
Lo más importante: el pan. Pan de
hogaza, de horno de solera, cocido despacio. Debe ser bueno, de miga
compacta, hecho con buena harina y a ser posible con levadura de masa
madre. El pan tiene que ser de cuatro dias y se corta el día anterior a
la elaboración de las migas. 800 gramos cortado en
láminas finas, en “sopas”, como dicen en Ujué. Necesitamos un vaso y
medio de agua y 2 dientes de ajo. Entonces remojamos el pan, anadimos
los ajos picados y dejamos resposar la noche anterior para que se empape
bien el pan.
Ya, al día siguiente, en una sartén grande
ponemos: panceta fresca, picada en tacos, 250 gr., panceta curada,
picada en tacos. 250 gr., manteca de cerda 250 gr., aceite de oliva,
sebo de cordero 100 gr. Y sofreimos todo despacio, añadiendo poco a poco
medio litro de agua.
Dejamos 20 minutos que se haga despacio. Añadimos 4 tomates maduros, y
6 setas frescas. Cuando este hecha la salsa, ir añadiendo el pan
despacio, sin dejar de mover para que no se pegue. En 15 minutos estarán
listas para comer.